Diario de campo 2

DIARIO DE CAMPO Nº 2

12 de febrero 2010

de las JORNADAS DE ESTUDIO

Consecuencias de la ideología de la evaluación en la vida escolar

 Informaciones y contacto: evaluacion@andalucialacaniana.com

Blog de referencia:

 https://laimposturadelaevaluacion.wordpress.com/

 RESEÑA DE LA SEGUNDA REUNIÓN DE TRABAJO

 Fecha: viernes 12 de Febrero 2010

Lugar: Facultad de Políticas – Granada

Participantes: Sergio Hinojosa, Juan Irigoyen, Enrique Nogueras, Manuel Valle, Jesús Ambel; Juan Calatrava y Josefa Estepa excusan su asistencia.

 Desarrollo de la reunión

 Jesús Ambel reparte ejemplares de Le Nouvelle Âne número 10, traídos del Forum de París (ver enlace en el Blog).

 Sergio Hinojosa toma la palabra para hablar del consentimiento de los profesionales a la implantación de la política evaluativa en Colegios e Institutos. En su opinión, se da una “política de facto” porque si uno no está en la rejilla, en el cuestionario, no existe. Es lo que denominó una “protocolización” de la enseñanza”, con entradas y salidas del sistema cuantificadas y cuantificables.

 Juan Irigoyen interviene para decir que, en su opinión, muchos profesionales valiosos colaboran con la evaluación porque la consideran “moderna” y un “progreso” frente al oscurantismo de antaño. Considera que la evaluación es una tecnología individualizadora muy potente con resultados inmediatos y eso parece agradar a muchos profesionales. Expuso cómo en la actualidad se mide la producción académica en “gramos de publicación” y cómo, en la actualidad Karl  Popper tendría dificultades para publicar sus obras.

 Jesús Ambel interviene para recordar uno de los argumentos escuchados en el Forum de París en el sentido de “hacer aparecer el Otro de la evaluación”, “la maquinaria” que subyace en su funcionamiento.

 Manuel Valle interviene para contar que ha preguntado a sus compañeros del Instituto por el tema y que se ha encontrado con dos tipos de respuestas. Los jóvenes ni se plantean que esto de la evaluación sea un problema porque para ellos se trata de una “modernización” de su trabajo. Los menos jóvenes no saben de lo que se trata: la Delegación de Educación no para de enviar documentos que doblan las tareas docentes, sin que los profesionales sean conscientes de lo que está llegando porque para ellos sólo se trata de “rellenar papelitos”. “Estamos siendo evaluados sin saberlo”, dijo.

 Jesús Ambel tomó la palabra para argumentar en torno a la noción de “ideología” aplicada a la evaluación. Recordó la definición de Jorge Alemán de ideología (Para una Izquierda lacaniana… Grama, 2009) para razonar en torno a “la realidad” en la que vivían los profesionales de la educación.

 Enrique Nogueras expuso que en la actualidad se evalúa todo en la Universidad. Los profesores la tienen como “buena” aunque cree conflictos y tensiones.

 Juan Irigoyen intervino sobre este asunto para informar de cómo los docentes se las arreglan “para hacerse los invisibles” y burlar el sistema evaluativo.

 Enrique Nogueras informó que se había calculado lo que se tarda en leer El Quijote y que no se había encontrado la manera y que, por eso, las lecturas ahora se hacían de párrafos de obras literarias y no de volúmenes.

 Manuel Valle tomó la palabra para decir que la evaluación convierte al profesor en “un pícaro temeroso” porque lo planificado y lo programado nunca se puede cumplir, pero si llega un padre de un alumno y pide la documentación, te busca la ruina, salvo que directamente le subas la nota al alumno y asunto arreglado. Eso supone que el profesor está siempre “al margen de lo normativo” y, por tanto, vigilado y controlado en su tarea docente.

 Sergio Hinojosa apostilló que, efectivamente, los profesores se encuentran “en falta”, ante  un sistema encargado de expandir el miedo.

 Juan Irigoyen recordó a esos efectos que en la Universidad Complutense de Madrid se estaban dando créditos a estudiantes por “espiar” la labor docente de los profesores. Algo que estaba provocando conflictos cotidianos en las aulas.

 Enrique Nogueras intervino para nombrar los procesos de “homogeneización”, el “todos iguales” que producía la evaluación.

 Juan Irigoyen argumentó acerca de los efectos perversos de esta ideología, que creaba complicidades entre docentes y profesores para protegerse miradas externas.

 Sergio Hinojosa definió la evaluación como una “maquinaria significante de procesos registrados”. Una maquinaria que, adujo, crece tanto que va a morir de hipertrofia.

 Juan Irigoyen apostilló esa opinión, en el sentido de marcar los efectos de desubjetivación y de domesticación que produce.

 Trabajamos, por último, un primer borrador de la 1ª Jornada, establecimos la fecha (el viernes 12 de marzo, entre las 18.00 y las 20.00 horas) y repasamos las aportaciones de colegas y amigos que están interesados por asistir.

 La siguiente reunión del Grupo de trabajo será después de esa fecha, para evaluar (de la buena manera) cómo ha ido.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: